En Asha-Kiran, la diversidad une
Los Días Mundiales son paradas que nos despiertan a la toma de conciencia sobre múltiples aspectos en los que todos participamos como grupo humano, conviviendo en un mismo planeta.
En el año 2002, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió celebrar el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, con el objetivo de apoyar la diversidad, el diálogo, la inclusión y la cooperación entre las distintas culturas.
Asha-Kiran convierte la esencia que recuerda ese día en una labor constante. En sus proyectos con la infancia en India, y ahora también con jóvenes en situación de vulnerabilidad en Málaga (España), acoge e integra culturas, compartiendo experiencias que tocan dimensiones intelectuales, emocionales y espirituales.
En el intercambio entre quienes ofrecen y quienes reciben, hay un mundo de riquezas compartidas. Un simple plato de comida de un lado puede abrir el corazón del otro. Un pequeño gesto de ayuda para la inserción social puede convertirse en un gran paso hacia la aceptación.
La diversidad enciende la creatividad en momentos compartidos: aprendiendo lenguajes, expresándose a través del arte, contando y escuchando historias que alimentan, sanan y ayudan a crecer. Nutre la reconciliación de las diferencias y abre puertas al encuentro con lo que une, más allá de las raíces o las condiciones en que se vive. Despierta potenciales que luego redundan en un progreso común, sembrando pequeñas semillas de paz en medio de las luchas cotidianas, en lugares remotos pero significativos, sumando a la intención de bienestar en el mundo.
Manos solidarias en Asha-Kiran que convierten días normales en verdaderos Días Mundiales.