Un día cualquiera… que terminó siendo inolvidable.
Formar parte del Programa de Referentes de la Fundación Asha-Kiran significa compartir momentos sencillos que terminan, muchas veces, convirtiéndose en recuerdos muy valiosos. Paco, referente de Mamadou, nos cuenta uno de ellos.
Un día me llamó un amigo para echarle una mano en la construcción de su casa, en el pueblo de Ojén, muy cerca de Marbella. Le pregunté si podía llevar conmigo a un amigo y me respondió que todas las manos eran bienvenidas.
Así fue como Mamadou tuvo la oportunidad de ganar algo de dinero y, muy temprano, nos plantamos los dos en Ojén para empezar la jornada.
Éramos cuatro personas trabajando. Mientras mi amigo y otra persona enfoscaban las paredes, Mamadou y yo nos encargábamos de pasar los cables de la instalación eléctrica. En uno de los descansos descubrimos que había un futbolín en la casa y nos echamos unas partidas por parejas. El equipo Mamadou-Paco arrasó por goleada.
También había un altavoz en la obra y cada uno fue poniendo la música que le gustaba. Cuando llegó el turno de Mamadou, nos puso una canción de su tierra, Guinea-Conakry, convencido de que nos iba a sorprender. Mas la sorpresa se la llevó él cuando comprobó que todos conocíamos aquella canción. Era Yé ké Yé ké, de Mory Kanté.
Al terminar el trabajo dimos un paseo por Ojén —al que Mamadou siempre llama “Jaén”—, visitamos unas cuevas naturales y nos hicimos unas fotos desde allí.
Creo que fue un día precioso para los dos.
Testimonio de Paco, referente de Mamadou en el Programa de Referentes de Fundación Asha-Kiran.
Programa de Referentes: acompañar para construir comunidad
El Programa de Referentes es una iniciativa del Proyecto Vínculos que pone en contacto a personas voluntarias con personas migrantes que están comenzando una nueva vida en Málaga.
Su objetivo no es prestar una ayuda puntual, sino crear vínculos humanos basados en la confianza, la escucha y el acompañamiento mutuo. Compartir un café, pasear por la ciudad, practicar español, conocer nuevas personas o simplemente conversar son pequeños gestos que pueden marcar una gran diferencia en un momento de especial vulnerabilidad.
Muchas personas que llegan a nuestro país lo hacen sin una red familiar o social. Contar con una persona referente les ayuda a sentirse acompañadas, orientarse en su nuevo entorno y fortalecer su proceso de inclusión. Al mismo tiempo, quienes participan como voluntari@s descubren nuevas realidades, amplían su mirada y construyen relaciones que, en muchos casos, perduran en el tiempo.
A menudo todo comienza con un encuentro… y termina convirtiéndose en una amistad e incluso en una familia.
¿Te animas a participar como voluntari@ en esta experiencia dentro de nuestro proyecto Vínculos? Puedes hacerlo pinchando aquí.