Un día para habitar el cuerpo y la calma
Con motivo del Día Internacional del Yoga, los niños y niñas de nuestros Centros de Día dedicaron parte de la jornada a la práctica de posturas de yoga (asanas) y ejercicios de respiración, guiados con cuidado y presencia por sus profesoras. A través de asanas como Tadasana, Vrikshasana, Trikonasana y Bhujangasana, pudieron relajar el cuerpo y tomar consciencia de su postura, mientras que una sesión de meditación acompañada de música suave invitó a que la mente y las emociones descansaran en un segundo plano.
Estas prácticas abren para ellos y ellas la posibilidad de experimentar espacios libres de preocupaciones y exigencias, tan poco habituales en contextos de vulnerabilidad. De este modo, el yoga se revela como una auténtica puerta de acceso al bienestar: un bienestar profundo que no se limita a lo físico, sino que alcanza también la atención, la calma interior y la conexión consigo mismos.
Además, compartir estas sesiones en grupo favorece el desarrollo de un sentimiento de unidad y cooperación entre compañeros y compañeras, fortaleciendo los vínculos y el respeto mutuo. Al finalizar la actividad, algunos niños y niñas expresaron su deseo de incorporar el yoga a su vida cotidiana, un gesto sencillo que refleja cómo estas experiencias siembran semillas de cuidado, equilibrio y conciencia desde edades tempranas.